Diferenciación política: Una característica imprescindible para lograr adeptos

En política y más concretamente en el campo electoral, la lucha por diferenciarse es toda una batalla. Entendemos por diferenciación aquella cualidad o accidente por el cual la oferta política, por parte de un partido, candidato o programa, tiene la cualidad de distinguirse de ofertas políticas contrarias.
Esta exigencia denota discrepancia entre dos o más ofertas políticas, al compararlas entre sí. En muchas circunstancias existen entre los candidatos similitudes muy marcadas, lo cual genera en el electorado confusión e indiferencia. Por lo tanto, cualquier oferta política difícilmente conseguirá una ventaja competitiva importante, si se limita a hacerlo con las características y valores de otros competidores. Al evaluar las estrategias políticas, el asesor de campaña debe considerar alternativas viables y originales para diferenciar al aspirante de sus contrincantes.
la propuesta política debe ser particular y mejor que la de los competidores. Para lograr tal fin no existen reglas fijas, sino que, por el contrario, están van a depender de las circunstancias y características del electorado al cual el político dirige sus propuestas. En algunas circunstancias es necesario recurrir a varios elementos, a fin de lograr la meta, mientras que en otras situaciones la diferencia puede radicar en un solo elemento, como por ejemplo en una propuesta renovada respecto a un candidato o partido con mucha tradición y trayectoria. Existen diversas posibilidades estratégicas que un partido o candidato puede aprovechar para diferenciarse, las cuales tendrán mayor o menor éxito dependiendo del publico objetivo al cual el candidato dirija su mirada.
Todo aspirante al poder puede diferenciarse por su estilo, el diseño de sus propuestas, los atributos de sus ideas, la confiabilidad de sus propuestas o las del partido al que representa, por las promesas electorales o planes de trabajo una vez que haya logrado acceder al poder y por los recursos disponibles al momento de implementar sus estrategias de campaña. Todos estos son factores imprescindibles para que un candidato llegue al electorado y la utilización óptima de los mismos generará resultados exitosos al momento de la contienda electoral. Es importante considerar que en comunicación política y campañas electorales no todas las diferencias son significativas o valiosas, no todas son buenas diferenciadoras. Cada una de ellas tiene potencial para crear beneficios en la mente del elector dependiendo del contexto en el que se ubique el mandatario. Es recomendable que los elementos diferenciadores elegidos sean:

1. Importantes: es decir que presenten un beneficio apreciado por los electores.
2. Distintivos: que los competidores no ofrezcan las mismas características que el propio candidato.
3. Superiores: la diferenciación del candidato debe ser así considerada por los electores, en relación a las características que presenten los aspirantes contrarios.
4. Comunicable: el electorado debe percibir de manera clara y concreta nuestra característica diferenciadora del resto.
5. Exclusiva: original y persuasiva, sin que sea fácil de copiar por los demás.
6. Costeable: plantear diferencias originales pero accesibles a la hora de implementarlas.
7. Redituable:, en términos de los adeptos que captemos y de los votos que genere nuestra propia diferenciación.

Trabajar de manera adecuada y con el asesoramiento correcto puede hacer que el candidato logre los resultados anhelados, accediendo al poder con objetivos claros y con características particulares que los diferencien del resto de manera positiva.



Dejanos tu comentario 







Comentarios en esta nota

No hay comentarios en esta nota.