¿Qué es una campaña electoral de ascenso progresivo?

Es el tipo “ideal” y presupone que el interés del votante irá creciendo de día en día con el aumento de la capacidad informativa de los medios y el bombardeo publicitario.

Intenta dejar el punto más alto para los últimos días. Prácticamente todas las campañas de los grandes partidos tiene este estilo cuando se cuentan con fondos suficientes.
Este estilo tiene un doble e importante riesgo:

I) Que se pierda la capacidad de impacto inicial y los competidores electorales arrebaten la iniciativa.
Suele darse este riesgo en dos modalidades. Cuando los dirigentes aspiran a la reelección y demoran demasiado su lanzamiento creyendo que la publicidad oficial es suficiente para una campaña.

O bien cuando los dirigentes han permanecido mucho tiempo en la escena, habiendo agotado su discurso en las etapas iniciales y los candidatos de la oposición ocupan la agenda con mayor fuerza, desplazando la centralidad de un candidato. El caso de Lourdes Flores en la primera vuelta electoral de Perú del 2006, es más que significativo de ello.

II) Que en el ascenso la estrategia elegida no sea la más apta por la adhesión recibida y se la deba cambiar a mitad de campaña, con todo lo que ello implica en complicaciones. Cualquier campaña puede tener idas y vueltas en cualquier etapa. El problema es cuando la estrategia muta en un momento avanzado de la campaña.

Ejemplos

El caso del candidato Duhalde en 1999, fue un claro ejemplo de este peligro. A mitad de campaña, cambia de asesor y por ende de estrategia comunicativa. Al consultor norteamericano James Carville le sucede el publicista brasilero Duda Mendonca, mutando así de un mensaje centrado en la idea “La fuerza que hace falta” y “El mejor cambio” a la idea (copiada de otras campañas brasileras pasadas) “Concertación ya”. Ninguno de los mensajes pudo instalarse y la campaña entró en un amesetamiento del cual no se pudo salir, lo que consolidó la victoria de De La Rúa.Pero a pesar de los riesgos, este tipo de campaña es uno de los formatos de planificación más exitosos y usados. Ejemplos de este tipo de campaña fueron Vicente Fox en 2000 que explotó temáticas relevantes y sentimentales en la última etapa de campaña.
En el caso de Vicente Fox, posicionándose como el presidente del cambio quien traería a México una especie de salvación como respuesta a un régimen que había imperado durante siete décadas. Las palabras YA y HOY desempeñaron un papel significativo en la campaña. La palabra YA se asociaba con el cambio, la alternancia y la necesidad de poner un alto a las carencias (económicas, inseguridad, educación, etc.). También generaba la percepción de que el tiempo para el cambio había llegado.

Este post es un extracto adaptado del “Manual de Comunicación Política y Estrategias de Campaña: candidatos, medios y electores en una nueva era”. Crespo, Garrido, Riorda, 2008.



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